Augurio cumplidoTruena el sistema de pensiones en Chile

En Chile se inventó el sistema de pensiones y retiro que hoy usa México: en la práctica no hay seguridad social jubilatoria, sino aportaciones de los trabajadores administradas por trasnacionales. Pero la invención les acaba de estallar en las manos a los chilenos

Por Apro / 23 / 08 / 2016

Por Francisco Marín

VALPARAÍSO (Proceso).- Todo lo que denunciaban los críticos era cierto: a los emporios no les importó un ápice elevar el monto de las jubilaciones, sino las ganancias; el dinero que recibe la gente es una bicoca, los políticos se enriquecieron gracias al sistema, la injusticia se multiplicó y las cosas empeoran

Con el propósito de anular el sistema de capitalización individual –instaurado en 1981 por la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990)–, el movimiento ciudadano No Más AFP logró reunir a casi 1 millón de personas en una marcha familiar que se realizó el domingo 24 en medio centenar de ciudades de Chile.

Esta manifestación, que transcurrió pacíficamente, permitió que se instalara a todo nivel la discusión acerca de las pensiones. Nuevas protestas han sucedido desde entonces y se espera que este domingo 21 ocurra una marcha tanto o más masiva que la anterior.

Los inconformes exigen acabar con las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) e instaurar un verdadero sistema de seguridad social que perdimos con la privatización de las pensiones en dictadura, señala en entrevista Luis Mesina, vocero de No Más AFP y secretario general de la Confederación de Trabajadores Bancarios.

Expresa que el sistema privado de pensiones ha permitido que nuestros aportes generen una capitalización feroz en beneficio de los dueños de las AFP y se socialicen permanentemente las pérdidas en detrimento de la gran mayoría de nuestro pueblo.

Los ahorros de los más de 10 millones de cotizantes de las AFP superan los 171 mil millones de dólares, y 75% de dichos fondos se encuentran en manos de tres empresas estadunidenses: Prudential, Metlife y Principal Financial Group.

El jubilazo

La reciente embestida anti AFP tuvo dos precedentes que actuaron como detonantes. El primero de ellos fue la decisión de la Superintendencia de Pensiones, anunciada el 15 de junio, de que las jubilaciones bajarían a partir del 1 de julio en torno a 2% debido al aumento de la esperanza de vida verificada entre hombres y mujeres durante el último lustro, lo que obligaría a repartir los mismos recursos por más años.

Dos días después y en rechazo a este anuncio, la jubilada Imilsa Contreras, de 82 años, se encadenó ante la oficina de la AFP Habitat de Concepción, y denunció el robo de las AFP, en una solitaria protesta que logró concitar la solidaridad de sus pares.

La furia de la población se multiplicó el 5 de julio, al conocerse que la periodista Myriam Olate se había jubilado de Gendarmería (servicio de prisiones) en octubre de 2015, a los 58 años, con una pensión mensual de 8 mil dólares. Olate es esposa del presidente de la Cámara de Diputados y expresidente del Partido Socialista (PS), Osvaldo Andrade.

Como resultado del malestar social por las millonarias jubilaciones de Gendarmería –en un episodio bautizado como el jubilazo–, el pasado martes 9 la Contraloría General de la República ordenó, mediante el oficio 58769 dirigido a la Dirección de Previsión de Carabineros (Dipreca, ente en el que se pensionan los trabajadores de Gendarmería), iniciar el trámite de anulación de las pensiones de Olate y de otros 10 funcionarios de esta dependencia que sobrepasaron el tope máximo permitido por ley, equivalente a 2 mil 615 dólares.

La difusión del jubilazo evidenció además lo abultado de las pensiones de los funcionarios de las fuerzas armadas, Carabineros y Gendarmería. Ellos fueron los únicos que al crearse el sistema de AFP no fueron incorporados y pudieron mantenerse en el antiguo sistema, lo que les ha favorecido enormemente.

Las cifras son claras: La pensión promedio en el sistema de AFP es de 310 dólares, mientras que en las dos cajas de previsión de la Defensa Nacional (Capredena y Dipreca), la jubilación media supera los 700 mil pesos (mil 100 dólares).

Otro hecho que atizó la furia ciudadana fue el regreso a Chile de José Piñera, el padre del modelo chileno –como a él le gusta llamarse–, quien recorre el mundo mostrando las supuestas bondades del sistema previsional chileno. Arribó a Chile después de la gran marcha del domingo 24, tras lo cual dio un ramillete de entrevistas en las que expuso sus ideas, pero se negó a contestar preguntas y a debatir con los críticos del sistema de pensiones. Además, culpó a los afiliados de sus bajas pensiones (por no cotizar lo suficiente) e incluso negó que las pensiones fueran bajas. Calificó las versiones en este sentido como invento de la prensa.

El sistema de pensiones chileno fue imitado por más de 20 países –entre ellos México, República Dominicana, Perú, Colombia, Argentina, Hungría, Polonia y Rusia–, pero varios de ellos han vuelto al sistema de reparto. Así lo hicieron estos cuatro últimos, pero México no.